Ha conseguido ganarse el cariño de todo un país. De apariencia afable, entrañable y tranquila, nunca pierde los nervios y denota confianza y bondad, dos de los grandes ingredientes que han encumbrado al éxito a la mejor Selección Española de todos los tiempos. Ha ganado todo y posee ya un palmarés de museo, sin embargo, Vicente del Bosque considera que sus mayores logros los ha conseguido fuera del campo, en su día a día.

El marqués de Del Bosque no sólo presume, que por cierto no lo hace, de haber conquistado el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012 sino también de ser un hombre privilegiado al volante, donde la calma y tranquilidad que emana, son un buen escudo contra los sustos en carretera. « No me gusta la excesiva velocidad, ni conducir alterado ni nervioso », manifiesta el seleccionador nacional que confiesa además que ha pasado en ocasiones « miedo » cuando se ha puesto de copiloto con algunos futbolistas. Y esa prudencia al volante le ha supuesto recibir « pocas multas y si acaso alguna que otra por leves despistes ». Nada grave y hecho que en los tiempos que corren le convierte desde luego en un auténtico triunfador.

Por ello, él vuelca su experiencia y con la mayor de las modestias recomienda a los conductores y más en estas fechas señaladas, « que sean prudentes al volante », que aunque no lo parezca en las carreteras se juegan « finales » determinantes todos los días.