La implantación del nuevo sistema de matrículas de patinete eléctrico para vehículos de movilidad personal (VMP), impulsado por la Dirección General de Tráfico (DGT), ya ha comenzado a generar las primeras incidencias relevantes apenas iniciada su aplicación práctica.

En los últimos días se ha detectado que alrededor de 5.000 matrículas habrían sido emitidas con combinaciones incorrectas debido a un error relacionado con la utilización de determinadas letras prohibidas en los sistemas oficiales de identificación, especialmente la letra “Q”, un carácter que tradicionalmente se evita por su similitud visual con otros elementos alfanuméricos.

Según ha podido conocer Pyramid Consulting, la propia DGT habría identificado posteriormente el problema y estaría enviando comunicaciones por correo electrónico a los afectados informando de la anulación de la matrícula inicialmente asignada y su sustitución por una nueva numeración válida.

Fallos en las matrículas de patinete eléctrico

La incidencia tiene consecuencias directas para miles de propietarios de patinetes eléctricos, ya que el sistema actualmente previsto funciona mediante una asignación digital realizada por la DGT, pero es el propio usuario quien debe acudir posteriormente a un proveedor autorizado para fabricar físicamente la placa o etiqueta identificativa.

Esto ha provocado que numerosos afectados ya hubieran encargado, pagado e incluso colocado la matrícula original cuando recibieron la notificación de modificación.

En la práctica, muchos usuarios podrían verse obligados a asumir nuevamente el coste completo de fabricación de una nueva placa debido a un error originado aparentemente dentro del propio sistema de asignación administrativa.

Actualmente, el precio medio de fabricación e impresión de estas matrículas para VMP oscila entre los 20 y los 30 euros por unidad, dependiendo del proveedor, el formato y el material utilizado.

Quién asumirá el coste

Desde el departamento jurídico de Pyramid Consulting ya hemos realizado una consulta formal a la Dirección General de Tráfico para aclarar cuál será el criterio oficial que se aplicará en estos casos. No obstante, desde Pyramid Consulting consideramos que los usuarios afectados no deberían asumir el coste derivado de esta incidencia, al tratarse aparentemente de un error generado dentro del propio sistema de asignación de matrículas de la DGT.

Los propietarios de patinetes eléctricos realizaron correctamente el procedimiento establecido y encargaron la fabricación de sus placas siguiendo la numeración oficial facilitada por la Administración, por lo que entendemos que no debería trasladarse al ciudadano el perjuicio económico provocado por un fallo ajeno a su actuación.

Incertidumbre entre los afectados

La nueva regulación de las matrículas de patinete eléctrico representa uno de los mayores cambios recientes en materia de movilidad urbana y todavía se encuentra en una fase inicial de implantación.

Este tipo de incidencias evidencian la importancia de que los sistemas administrativos se implementen con garantías suficientes para evitar trasladar errores técnicos o de gestión directamente al ciudadano.

Mientras la DGT no emita una respuesta oficial sobre cómo procederá con los afectados, miles de usuarios permanecen pendientes de saber si tendrán que asumir personalmente el coste de una nueva matrícula o si finalmente se habilitará algún mecanismo de compensación.