El Ejecutivo francés ha publicado hoy un decreto según el cual las sanciones a los conductores han pasado a ser mucho más duras. En concreto, hay dos acciones que pasan a ser muy penadas: llevar dispositivos que detectan radares y hablar por el móvil.

Así, la multa por hablar por teléfono ya no será de 35 euros sino de 135 y los puntos retirados no serán dos, sino tres. Llevar dispositivos detectores de radar será también multado con hasta 1.500 euros de multa, así como seis puntos del carnet y la confiscación del aparato.

Además, de muchas otras novedades, también se elevará a 1.500 euros de multa y tres puntos del carnet llevar delante una pantalla activa que no sea GPS (por ejemplo televisiones, videoconsola, ordenador…). Asimismo, los motoristas deberán circular desde 2013 con un equipamiento reflectante.