Tan preocupados están por intentar modernizar el parque automovilístico que en su cometido de enviar cartas a los dueños de vehículos que cuentan con más de diez años de antigüedad, la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha hecho un auténtico lío, haciendo llegar estas misivas a conductores que ya no contaban con esos vehículos puestos en cuestión.

La polémica partió desde el principio con la decisión de otorgar a los radares de la carretera de una función añadida a la del control de velocidades en las carreteras. Estos determinarían también si los vehículos habían o no pasado la ITV dando la señal pertinente y poniendo sobreaviso a las fuerzas de Tráfico. De todas formas esta medida no iba aislada y la DGT iba a acompañarla del envío de cartas a dueños de vehículos con más de diez años de antigüedad. Sin embargo su última acción no ha salido según lo previsto.

Tal como ha confirmado RO-DES (Red Operativa de Desguaces Españoles), las quejas de muchos propietarios no se han hecho esperar del envío de cartas, dado que muchos de ellos han recibido la recomendación y ese vehículo ya no es de su propiedad o en otro de los casos se han dirigido a personas fallecidas esa misma información. Un error que en algunos casos resulta irónico si se cuenta con que algunos de esos conductores a los que les ha llegado la carta, no disponen del vehículo que se les mencionaba desde hace más de 20 ó 30 años y por el cuál ya ni siquiera pagaban el Impuesto de Circulación.

Una situación que no deja en buen lugar las gestiones y archivos con los que cuenta la DGT acerca de la información de sus conductores y que está siendo criticada en distintos planos. Por el momento todavía de este error no se han manifestado y el lío de las cartas se convierte en divertida broma en las redes sociales.