El hecho de que nos llegue una multa siempre nos supone un contratiempo, además de por qué negarlo, de rabia porque por unos minutos o escasos segundos se nos ha ‘pillado in fraganti’ cometiendo algo que no debíamos de hacer. Pero la historia se hace más sangrante cuando estas multas están rozando el límite de lo surreal.

Las sanciones  además de causarnos el fastidio propio se convierten en las risas de nuestros compañeros o amigos que ven la situación más cercana al Club de la Comedia que a una cuestión legal.  Y una vez más nos encontramos con el cuarto capítulo de estas extrañas situaciones que llevan a castigo económico.  Aquí una pequeña muestra que podéis compartir con nosotros si habéis vivido algo similar, ¡Esperamos respuestas!

1. Los arcenes no son baños públicos
Esa sería la conclusión que sacamos a las multas de tráfico que nos señalan por hacer aguas menores sobre esta superficie. El arcén sólo se puede utilizar en situaciones de avería y obviamente no se comtempla ésta, -aunque a veces realmente lo sea-, como una situación de emergencia. Una cuestión que no es una manía ni tiene que ver con el medioambiente, sino que viene de manera muy especificada en los artículos 30, 31, 36, 37, 38, 42 y 90 del Reglamento de Seguridad Vial, atendiendo al concepto de los arcenes.

2. Cargar la casa a cuestas, motivo de multas
Los que tienen serios problemas a la hora de hacer una maleta práctica a la par que completa, deben de prestar especial atención a este punto. Cargar la casa a cuestas en un viaje, o por motivo de una mudanza, tampoco se libran de sanciones. No es por una manía persecutoria ni nada personal, simplemente se trata de motivos de seguridad. El exceso de equipaje o hasta muebles nos resta libertad de movimientos, visibilidad en la carretera, además de ser exagerados con todas las letras. No economizar el espacio, terminará saliendo caro. En torno a unos 80 euros de sanción.

3. El teletransporte como solución a las sanciones
La idea de teletransportarnos que tanto hacemos uso de ella cuando queremos llegar rápido a un sitio, cobra especial importancia si hay dinero y gastos de por medio. El hecho de estar transportando cajas y que dejemos unos segundos o minutos una para descansar, nos puede valer una multa de tráfico de 80 euros. No, amigo no se puede parar y el artículo 16 del Reglamento General de Circulación lo indica expresamente. La carga en los brazos o al vehículo, nunca al suelo. Un buen gimnasio para no desgastar demasiado al bolsillo.

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