Un total de siete segundos para no sólo estar suspensa sin lugar a dudas, sino también para volcar el coche y casi terminar con los nervios del examinador. Un récord que nos pone de manifiesto lo importante que es controlar la tensión cuando estamos a un paso de lograr el deseado carnet de conducir.

Todos los que hemos pasado los trámites para lograr el permiso de conducir, sabemos que es una prueba en la que con ayuda de tilas, oraciones y una buena dosis de yoga se contrarrestan los nervios que desencadena. El hecho de tener un examinador, normalmente parco en palabras y por norma bastante serio que escudriñará cada uno de nuestros movimientos sin la menor pena o reparo es para hacer exaltar al más tranquilo. Por ello cualquier fallo puede costarnos caro y llevándolo a esta noticia vemos como en sólo 7 segundos se pueden cometer casi todos los fallos juntos.

Este conjunto de errores hizo que una conductora coreana no superase con éxito la última prueba y que pasase a la historia su examen como el más corto nunca visto. La causa de ello es que volcó el coche nada más empezar por lo que no se puede achacar a velocidad excesiva el error de control sino más bien a una equivocación con el pedal. Fallo que llevó a volcar en la primera curva y a que el examinador lanzase todo tipo de improperios.

De todas formas y pese a la ignorancia que podemos tener del estilo de los coches coreanos o si como en el caso español el profesor cuenta con medios para controlar al alumno, está claro que no hubo tiempo de reacción ni para los mismos profesionales dado que todo se desencadenó en siete rápidos segundos.

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