En una iniciativa por la seguridad vial, los ciudadanos alemanes han indicado a los agentes de Tráfico los tramos más adecuados para instalar radares de velocidad, cosechando un auténtico éxito y demostrando tener un buen ‘ojo clínico’ para detectar las vías más peligrosas.

Lejos de lo que se  experimenta en España, donde los radares son odiados a la par que respetados por los conductores, otra diferencia más nos separa del país germano. Allí sus conductores preocupados y concienciados por la seguridad vial, no dudan en prestar su ayuda a las autoridades para colocar los temidos radares y castigar con multas de tráfico a aquéllos que no respeten los límites de velocidad.

Aprovechando esa conciencia reinante, se ha desarrollado en estos días la ‘Blitz Marathon’ una campaña de 24 horas destinada a controlar asignaturas tales como infracciones de velocidad, ausencia del uso del cinturón o consumo de drogas y alcohol, en la que los ciudadanos alemanes han tenido una especial participación.

Ellos, con la ventaja que supone la experiencia o la cotidianidad, han sido los encargados de indicar a la policía en qué tramos exactamente de la red viaria, los radares serían más efectivos. Y su agudeza ha logrado que la Policía de Renania del Norte haya controlado a 672.195 vehículos  de los cuáles 28.061 fueron cazados y multados por ir con demasiadas prisas.

Además de la infracción correspondiente a no respetar los límites de velocidad, también hubo multas para 350 vehículos que iban sin el cinturón de seguridad y 26 casos de positivo en controles de alcoholemia y de drogas.

Todo ello ha dejado más que patente el buen criterio y disposición de los ciudadanos alemanes para garantizar la seguridad vial de sus carreteras. Una asignatura que en España con sus continuos radares y controles sorpresa, los agentes de Tráfico cumplen especial o exageradamente bien sin necesidad de ninguna ayuda por parte de los ciudadanos.