Podemos tener muchas manías al volante, desde colocarnos y no salir en ningún caso sin una estampita para que nos proteja mientras circulamos, hasta colgar en el retrovisor interior cacharros imposibles que lo que menos llaman es a la discreción. En su coche cada uno es dueño y señor y la amplia variedad de opciones de llevarlo es casi imposible de contar. Sin embargo los conductores sí que se ponen de acuerdo a la hora de decir qué es lo que más les molesta cuando conducen.

Entre los hábitos al volante que más desquician a los conductores se lleva el premio de cabeza, la falta de uso en muchos casos, de los intermitentes para señalizar con tiempo suficiente los movimientos a realizar, situación que genera no pocos encontronazos entre vehículos. Esta acción sin embargo no se encuentra ni mucho menos aislada y la irritabilidad de los conductores también estalla cuando ven cómo otros conductores se saltan semáforos tranquilamente o cuando para su sorpresa van a coger el coche y se encuentran completamente encerrados por un irresponsable que ha aparcado con la calma en doble fila.

Del mismo modo, también encontramos casos concretos que fastidian a los conductores que se reflejan en cuando se les cuelan otros coches en incorporaciones o salidas, así como los piques que contraen con otros para presumir de coche y velocidad. En definitiva, situaciones todas ellas que molestan a los conductores y que lo que es más importante, son la mejor muestra de unos malos hábitos adquiridos al volante.