Los españoles no quieren pagar peaje para acceder al centro

Reducir la marcha, detenerse, llevar dinero en efectivo o en su lugar una tarjeta de crédito para abonar la cuota por circular por una autopista puede que tengan los días contados. Y es que cada vez es más persistente el hecho y rumor de que los peajes en un futuro -no del todo lejano-, se gestionarán sin barreras y en su lugar el rastreo será mediante dispositivo GPS.

Una posibilidad que los avances en tecnología está ofreciendo y que se postula como una buena solución para el ahorro de infraestructuras, mantenimiento de éstas y del personal a cargo. Del mismo modo, supone un método eficiente que acabaría con las polémicas y ambigüedad en referencia a las multas por no parar ante un peaje, situación conflictiva que en su momento más álgido derivó en el movimiento #Novullpagar.

Por ello y por el conocimiento de su éxito entre otros lugares como en Dublín, el Gobierno ha comenzado a barajar la idea y en estos momentos se encuentra en fase de estudio. Este modelo de peaje basaría su éxito en un sistema informatizado, cámaras que fotografían la matrícula y una gestión de pagos por teléfono e Internet que suprimirían las barreras de los peajes.

A partir de esto se contaría con un proyecto en el cuál las matrículas quedarían registradas en una base de datos que verificaría en todo momento el pago del trayecto a través de una cuenta especial que agilizaría el pago de los usuarios que acceden a estos puntos habitualmente o al pago con tarjeta bancaria para los que acceden de manera puntual, previamente contactando por teléfono o a través de la página web que se habilitaría para el caso.