Sistema de frenado

Principales fallos en el sistema de frenos

Los coches tienen dos circuitos independientes de frenado, de tal forma que, si uno de ellos tiene un fallo grave, como es el caso de una tubería rota, podría frenar con el otro circuito. Por este motivo, es muy complicado quedarse sin frenos en cualquiera de los coches actuales. El problema que podemos tener con los frenos se debe a un fallo humano, debido a un mal uso.

Principales problemas

A continuación, veremos algunos elementos que hacen perder la eficacia de los frenos.

Fading

Este fenómeno se produce cuando calentamos mucho los frenos y hay un desvanecimiento.

Si subiese mucho la temperatura, el coche puede dejar de frenar por estos motivos:

Fading del líquido de frenos: cuando presionamos el pedal del freno notamos que está blandito. Lo que ocurre es que, al hervir el líquido, las burbujas que salen provocan que se hunda hasta el fondo el pedal, pero el coche no frena.

Fading de los discos y pastillas de freno: el pedal está muy duro y no podemos frenar. Se produce cuando sobrepasa su temperatura límite de rendimiento. Es algo temporal, y serviría con que continuemos la marcha con suavidad.

Aumento de la distancia de frenado

Encontramos varios motivos por los que el vehículo puede frenar menos de lo normal:

Cuando notamos el pedal más blando de lo normal: significa que hay aire en el circuito de frenos. La solución sería cambiar el líquido de frenos y hacer un sangrado del circuito.

El pedal frena poco al presionarlo: puede deberse a que las pastillas estén cristalizadas o que los discos de freno estén sucios. En este caso sería necesario cambiar una cosa u otra.

Los amortiguadores desgastados: provocan que las ruedas reboten y pierdan el contacto con la calzada, por lo que la frenada es más larga. Es importante revisarlo para evitar que ocurra.

Tendencia a irse hacia un lado en las frenadas

Existe un desequilibrio en los frenos que hace que el coche frene más de un lado que de otro.

Las causas más frecuentes son las siguientes:

Aire en uno de los circuitos de freno: supone una pérdida de eficacia. La solución está en hacer un buen sangrado del sistema de frenos.

Pinza de freno agarrotada: cuando nos ocurre esto, lo más adecuado es desbloquear las ruedas manualmente. Para ello hay que subir el coche en un elevador. Otra forma de hacerlo es comprobar las llantas del coche. La que esté más caliente es la que tiene la pinza agarrotada.

Defecto en la bomba de freno: hay uno de los elementos de la bomba de freno en mal estado. Esto lo podemos detectar en un banco de pruebas.

Para evitar estos inconvenientes debemos revisar el sistema de frenos regularmente para no perder su eficacia y conducir de forma segura y responsable.

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