¿Cómo afectan las enfermedades a la hora de conducir?

Enfermedades que dificultan la conducción

Determinadas enfermedades afectan a los conductores. Por ejemplo, un ataque de estornudos por una alergia puede hacer que recorramos unos metros sin prestar atención a la carretera.

Otras patologías como el párkinson, esquizofrenia o algún tipo de fobia estarían dentro de esta clasificación. Esto nos debe llevar a aumentar la precaución en la carretera para no convertirnos en un peligro al volante. Algunas personas que padecen alguna fobia tienen, incluso, que dejar de conducir. En el caso de los diabéticos, por ejemplo, tienen que renovar el carnet de conducir cada 5 años.

Qué dice la DGT sobre algunas enfermedades

En ocasiones, la DGT prohíbe conducir a aquellas personas que padecen algunas enfermedades. Es el caso del Alzheimer, esquizofrenia o párkinson.

Hay personas que pasan mucho tiempo al volante y esto puede pasar factura afectando a nuestra salud. Tanto tiempo al volante puede provocar lesiones oculares, trastornos del sueño, problemas digestivos o lesiones de espalda.

¿Cuáles son estas enfermedades?

Vamos a enumerar algunos de los trastornos que pueden hacer que los conductores sean más vulnerables al volante.

Fobias

Una de las fobias que afecta a la conducción es la amaxofobia (miedo a conducir un vehículo). Esto puede ocurrir tras sufrir un episodio traumático en la carretera. La persona que padece este trastorno pierde la seguridad en si misma y muchas veces dejan incluso de conducir.

Alergias

La primavera es la estación donde los alérgicos tienen que enfrentarse a este tipo de alteración. Puede llegar a ser un problema ya que los ojos llorosos, el moqueo y los estornudos dificultan la conducción, haciendo que dejemos de prestar atención al volante durante un intervalo de tiempo.

Depresión

Según la OMS, es una enfermedad que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Los que sufren esta enfermedad tienen apatía, dejan de interesarse por las cosas, alteraciones del sueño… cosas que afectan directamente a la conducción. El tratamiento de esta enfermedad tiene contraindicaciones que pueden afectarnos directamente por lo que la DGT recomienda que en determinados casos (en el principio de la enfermedad) hay que evitar coger cualquier vehículo.

Diabetes

Hay diferentes tipos de diabetes. En general, la de tipo I tiene mayor riesgo de accidente que la de tipo II. En cuanto a la licencia de conducir de este tipo de pacientes, tanto de tipo I como de tipo II, tiene que renovarse cada 5 años (hablamos de conductores no profesionales).

Hemos visto algunos ejemplos de enfermedades que alteran la capacidad de conducción. Si cuidamos nuestra salud evitaremos ser un obstáculo para el resto de conductores en carretera. Por eso, debemos ser conscientes y conocer el estado en que nos encontramos y actuar en consecuencia.

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