La reforma de la ley de autopistas no sólo ha dado más autoridad al personal de los peajes para que pueda libremente imponer multas y terminar de esta forma con el movimiento #novullpagar, sino que también pretende ser el principio de una era en la que tal vez el pago por el uso de carreteras esté más cerca.

Estos cambios promovidos por el Gobierno nos muestran una ligera pista de lo que podría traducirse al futuro de las carreteras. En un primer momento se centró todo en terminar con un problema que hace meses saltó en las autopistas de peajes catalanas. El #novullpagar surgió como un movimiento que rechazaba el pago de peajes al considerar que estas vías desde su construcción estaban suficientemente amortizadas y que los empleados no tenían potestad para suscribir las multas. Su fuerza tuvo repercusión y bastante eco hasta estos días. Sin embargo el Gobierno al autorizar a los empleados de peajes de autoridad suficiente para interponer multas a los conductores rebeldes, podría ser el primer paso para terminar con un problema que les ha preocupado durante meses.

Pero lo que tal vez no se ha visto verdaderamente en esta modificación, es el primer paso hacia el pago en general por las carreteras, siendo esta primera prueba, de autorizar a los empleados de peajes para multar, decisiva para igualarse a lo adoptado en otros países europeos. Esto implica igualarse al régimen de multas de otros miembros de la Unión Europea que por supuesto ya han implantado nuevas tasas a las carreteras.

Una forma de recaudar bastante golosa que en tiempos de crisis puede que no dejen pasar desapercibida.

 

Pin It on Pinterest

Shares
Share This
Su navegador está desactualizado

Actualice su navegador para ver este sitio correctamenteActualizar mi navegador ahora

×